La trampa tiene un mecanismo por el cual no se sabe bien todavía, las presas caen y comienzan a girar. Al principio el paseo es exitante. Algunas presas capturadas cierran los ojos y extasiadas con el giro no notan la velocidad creciente. Después de hacerlas girar en círculos concéntricos cada vez más pequeños, la presa nota que algo no está bien. Algunas se marean y vomitan ideas desordenadas en el camino. A medida que disminuye el radio de curvatura las presas son aceleradas cual tifón o tornado y en unos pocos segundos todo termina. Si la presa resiste y no es destrozada por las fuerzas centrípetas, es expulsada por el ojo de la trampa. No hay que engañarse, el ojo de la trampa no es la salida. El ojo es la entrada a otro infierno mucho peor, la realidad de la trampa y su creador.
Nota: también hay indicios que pueden llegar a demostrar que la trampa se nutre de los vómitos de sus presas y esto le permite perfeccionar el mecanismo por el cual atrae cierto tipo de presas. De algún modo la trampa es selectiva.
3 comentarios:
se alimenta de vómitos y es centrípeta en su giro. mmmm
voy a empezar a ver de otra manera a mi inodoro...
saludos!
Estaría bueno un dibujito... igual, no me gustaría ser presa de tal artefacto. Beso!
talita: ¡otra confesión! Ya le dije cuidado con esa dieta.
hayward: critique, critique todo lo que quiera. Tal vez saquemos algo bueno de esto.
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