Pareciera que por estos días la actitud reinante para con el prójimo deja mucho que desear. Justamente por eso y porque tal vez se acerca el fin de año casi cualquier gota rebasa la palangana.
Los ánimos están caldeados y yo me voy de compras al supermercado con una vegana* para organizar un asado.
La obviedad dicta que yo me encargue de los asuntos sucios de los carnívoros, nos separamos en la sección de los vegetales. Al final del recorrido nuestro carrito contaba mas o menos con unos 17 artículos. La mitad de ellos correspondían al evento en cuestion y la otra se dividía en diferentes tipos de cereales o legumbres (jamón del medio que todavía no estoy segura de la distinción)
Entonces me correspondía hacerme cargo de unos 8 productos en la caja, los demás eran de mi acompañante.
Mientras esperaba en la fila de la caja un señor mayor de esos que suelen usar los cinturones por sobre la cintura (¿digamos a unos 5 cm de la cintura?) me señala que la caja tiene un límite de 10 artículos. Yo alegremente le explico que no todos los artículos me pertenecen y señalo a mi acompañante.
Ahora: ¿es tan difícil de entender que 2 mujeres compartan carrito pero no ticket?
Para mi asombro recibo por respuesta "Si yo fuera el cajero no te cobro"
Me quedé pensando, ¿tengo que dar explicaciones? No por supuesto. Pagamos nuestras respectivas compras y nos fuimos.
* que practica el veganismo, osea no viene del planeta de vega, solamente no consume ni carnes, ni lácteos, ni huevos. Además tiene una filosofía de respeto hacia los animales.
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4 comentarios:
Marielet! Se te extrañaba!!!
Acepto que es difícil. Pero el cartelito dice claramente, "hasta 10 artículos por persona" (asumo que es el mismo en todos los supermercados).
Claro, una ve dos personas con un mismo carrito y no lo toma como dos compras, sobre todo si las dos personas se conocen. Si me pasase a mí, y yo estuviese del lado del señor de cinturón, no sé qué hubiera pensado, sinceramente hablando.
Peeeeroooo, por otro lado, creo que desde el lado de ustedes, y para no darle el gusto, hubiera agarrado uno de esos canastitos que siempre andan molestando junto a la caja, hubiera puesto mis 8 productos en él y lo hubiera dejado satisfecho al (¿pobre?) hombre. =oP
Lindo leerte!
Besote!
¡ay Juli! ¿Si te cuento que mi amiga (muy respetuosa ella) tomó sus productos y se puso detrás mío en la fila al momento de pagar?. El punto aquí es ¿por qué debemos nosotras encargarnos de tranquilizar a este tío? ¿Por qué la prepotencia y la desconfianza reinante? ¿Por qué se nos juzga? ¿Tan difícil es intentar por lo menos creer en el otro en algo tan trivial?
PD(Me tomé unas vacaciones de lo virtual, he vuelto al ruedo y tengo mucho por leer!! Beso)
"Usted no es cajero, solamente es un hombre bobo con pantalones ridiculos".
¿Por qué habrá que asistir a semejantes situaciones?
Un beso
Fiamma: se me pasó por la cabeza una frase parecida, igual tomo nota para la próxima.
Beso
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